"Solo dos cosas pueden darse por seguro en la vida, la muerte y los impuestos" dijo Benjamin Franklin. Hay otras cosas mas iguales y seguras y a la ves ingrata, la critica adversa.
Nadie escapa por completo de ella. Frecuentemente sera por nuestra carrera, nuestro equilibrio emocional, nuestra dicha misma, depende del modo como reaccionemos ante esta critica.
En realidad hay dos tipos de criticas, es una la critica benévola, discreta, constructiva. (pocas veces seremos objetivos en ella) otra critica es la ruda hiriente malévola.
De esta clase de criticas puedo hablar con amarga autoridad. Durante a;os todo me ha había salido bastante bien la vida. Mas llego el dia que mis escritos fueron blanco de censura.
Al estallar la tempestad no supe como enfrentarla. Tuve que aprender, sin embargo, a fuerza de golpes. Aprendí que las personas de naturaleza sensible y de carácter integro no pueden desentenderse de la critica adversa ni proceder como si no existiera.
Antes bien, ha de hacer frente en tres campos, el del sentimiento, el de la razón y el de la practica. Dominar nuestra reacción emocional es lo que mas trabajo nos cuesta. La censura hiere directamente nuestro amor propio.
Muy fácil es por tanto, que despierte en nosotros el resentimiento y la ira. Pero esto no hace mas vulnerables, porque al limitarnos a guardar rencor a quienes nos critican solo conseguimos envenenarnos.
Orad por los os censuren, bendicidad a los que os ofenden, aconseja la Biblia. Puede que esto nos parezca absurdo cuando aun nos escuecen los latigazos de inmerecidas censuras, mas tan cierto como asombroso es que el proceder así redunda en el alivio de nuestras heridas. Imposible sera que al esforzarnos en orar por quienes nos critican cavilemos simultáneamente en la ofensa que nos infirieron.
Otra manera de sosegar nuestros sentimientos frente a la critica adversas considerar que a hombres y mujeres de gran carácter se les ha hecho siempre objetivo de censuras. Si hay en nuestra existencia vitalidad alguna, si estamos resueltos a llevar a cabo lo que se debe hacer y mas particularmente, si nos toca se;alar nuevos rumbos, nos saldrán al paso con la hostilidad y la opresión.